Arturo Vásquez Urdiales.

10 de diciembre de 2024

Los caminos de la Nueva España no solo fueron surcos de tierra y piedra; eran también las venas por donde corrían el comercio, la fe, y las historias. En su sinuoso entramado, hay un personaje que destaca por haberles dado forma literal y simbólica: Fray Sebastián de Aparicio, conocido por su santidad, pero también por su relación con las mulas y los caminos. Su legado, además de espiritual, fue terrenal: diseñó y construyó rutas esenciales para la conectividad colonial.

Cuentan que Fray Sebastián, hombre de fe y de trabajo, poseía una relación especial con los animales de carga, especialmente las mulas, bestios que parecían obedecerle con una devoción casi mística.

En Oaxaca, se dice que dejó su “besito”, un simbolismo cariñoso que no era otra cosa que el rastro divino sobre los caminos que ayudó a abrir.

El “besito” no era solo una huella en la tierra, sino un puente entre regiones y culturas.


Caminos Antiguos en Oaxaca y la Nueva España

Los caminos en la Nueva España eran arterias de vida que comunicaban provincias, pueblos, y ciudades. En Oaxaca, la ruta que conectaba a Antequera (la actual Oaxaca de Juárez) con Veracruz y Puebla era fundamental, pues permitía el transporte de mercancías como textiles, mezcal, y granos.

Entre los ejemplos de caminos antiguos destacan:

  • El Camino Real de Tierra Adentro: Que conectaba la Ciudad de México con el norte.

El Camino de la Costa: Que unía el Istmo de Tehuantepec con el puerto de Huatulco.

  • El Camino a Tuxtepec: Utilizado por arrieros para llevar cacao y otros productos tropicales.

En todos ellos, los arrieros eran el alma del transporte, llevando en sus mulas no solo mercancías, sino también refranes y recetas que dejaron su huella en la cultura.


Caminos y Viajes de los Siglos Pasados

Antiguos métodos de medir distancias

  • El pie: 30.48 cm
  • La vara castellana: 3 pies
  • La legua: 500 varas o 4,572 m

Transporte de viajeros

  • Diligencias, caballerías, coches y galeras eran los principales medios.

Transporte de mercancías

  • Arrieros con mulas recorrían los caminos secundarios, siendo indispensables para las regiones más apartadas.

Saberes del Arriero

El oficio del arriero no solo requería fuerza, sino inteligencia y paciencia. Su conocimiento profundo de los caminos secundarios, su temple ante adversidades, y su puntualidad los convertían en figuras esenciales del comercio.

Además, su saber se trasladó a la gastronomía, como el famoso ajo arriero, y a los refranes que aún persisten:

  • “A camino largo, paso corto.”
  • “Arrieros somos, y en el camino nos veremos.”

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Caminos y Viajes de los Siglos Pasados

AspectoDescripción
Métodos de medida– Pie: 30.48 cm \n- Vara Castellana: 3 pies \n- Legua: 500 varas o 4,572 m
Transporte de viajerosDiligencias, caballerías, coches, galeras
Transporte de mercancíasArrieros y mulas; rutas secundarias por falta de carreteras adecuadas
Refranes del arriero– “A camino largo, paso corto” \n- “Arrieros somos, y en el camino nos veremos”

En estos caminos, el “besito” de Fray Sebastián de Aparicio sigue vivo, no como un rastro visible, sino como un testimonio del ingenio y la fe que pavimentaron la historia de la Nueva España. Así como los arrieros dejaron su huella en la cultura, Fray Sebastián nos recuerda que los caminos, por más rudos que sean, siempre conducen a un destino.

Es una llamada antigua. Dejar el beso en el camino, un decir.

A todos los eternos camineros y caminantes.

Apunte diario sobre letras hipnóticas es una colaboración de URDIALES Zuazubiskar fundación de letras hipnóticas AC ®© quienes les invitamos a compartir esta columna y desarrollar un mundo mejor llenitito de buenos lectores, agradezco mucho su atención.

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