Apunte diario sobre Letras Hipnóticas
Por Arturo David Vásquez Urdiales
Jueves de la Felicidad, el Cántaro del Alma
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Hoy es jueves,
el día que los antiguos dedicaron a Júpiter,
el dios de los cielos y la expansión,
el que lanza rayos de luz desde lo alto
y protege a los caminantes que aún no saben
que están a punto de encontrar la felicidad.
☀ Jueves: día del alma que florece en medio de la semana.
Es el eco del domingo que vendrá,
y el hijo luminoso del miércoles que ya nos bendijo.
¿Qué es la felicidad sino una forma de estar despierto?
Lo dijo Walt Whitman con la sabiduría del viento:
“La felicidad no está en otro lugar sino en este lugar… no en otra hora, sino en esta hora.”
Y si el miércoles fue la fe,
el jueves es la certeza
de que todo lo que es bello puede brotar aún en medio de lo incierto.
Hoy el mundo —sí, este mundo tan cansado—
vuelve a vestirse de fiesta con la risa de los poetas.
🎶 Los poetas, esos mensajeros del alba, han hablado de la felicidad sin nombrarla a veces, como si fuera una paloma que se asusta si se la llama por su nombre.
Pero está allí, en sus versos, latiendo.
Rubén Darío nos la dejó tallada en lirios:
“Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente.”
Pero no lo dice como resignación, sino como llamada:
¡siente tú, humano, porque puedes!
Y Octavio Paz, en su poema “Hermandad”, nos recuerda:
“Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.”
Ahí está el júbilo oculto del jueves:
¡Saber que eres parte del poema de la vida,
aunque no entiendas la rima aún!
Hoy, lector, no te pido que seas alegre: te invito a estar despierto.
La felicidad, como el sol, no se impone.
Se asoma.
Y si la miras con ternura, se queda un rato contigo.
📖 Como dijo el dulce Antonio Machado:
“¿Dices que nada se crea?
Alfarero, a tus cacharros.
Haz una copa, y no temas
si no sabes qué has de echarle:
el vino lo pone el alma.”
Entonces, este jueves bendito,
pon tu alma al centro de la mesa,
sirve tu copa más vacía,
y deja que el universo —ese poeta mayor—
la llene de luz,
de palabras bellas,
de encuentros casuales
y abrazos necesarios.

Hazlo así:
— Recita a media voz un verso de Neruda
cuando tomes el primer café del día.
— Mira al cielo y da gracias como lo hacía Emily Dickinson,
aunque sea con un suspiro.
— Sonríe a un desconocido como lo haría Tagore,
porque cada alma es un templo invisible.
🌤 Hoy no estamos solos.
Hoy es jueves: día del júbilo gratuito, del canto sin causa,
del amor que se regala sin cálculo.
Como escribió Rainer Maria Rilke:
“Ser aquí es espléndido.”
Y esa es la oración más breve
y más poderosa del mundo.
✨ Feliz jueves, caminante de la vida.
Que este día sea un poema nuevo,
que tú escribas con las sílabas de tu gozo,
con las estrofas de tu paciencia,
con la métrica de tu luz.
Que Dios —o el Nombre que lo nombra en tu alma—
te acaricie con el viento de su alegría.
📿 Y que al dormir esta noche puedas decir:
“Hoy fui feliz.
No por lo que hice,
sino por lo que dejé entrar en mí.”
Así es el Jueves de los que caminan con luz en el alma.
Y tú, lector, ya estás entre ellos.
🙏🏽💫
Gracias por existir, por leer, por sentir.
Gracias por ser parte de esta danza luminosa llamada vida.
Muchas gracias por ser aquí y ahora
Arturo Vásquez Urdiales


