Por Arturo Vásquez Urdiales.

28 de enero de 2025

Los sueños, en su tenue bruma, han sido el vehículo por excelencia de los grandes poetas para explorar la esencia de la vida. Nos encontramos frente a un espejo donde la realidad y la ilusión se entrelazan, y las palabras se vuelven el eco de nuestros anhelos más profundos. Hoy, traemos tres obras que conversan entre sí y nos invitan a reflexionar: desde la fragilidad del teatro de Shakespeare, pasando por la meditación filosófica de Calderón de la Barca, hasta un poema que late con preguntas sobre el límite entre lo real y lo onírico.


  1. Sueño que despierta

(De este mismo apunte, por Arturo Vásquez Urdiales)

¿Qué es la vida, sino un sueño que arde,
un eco fugaz que en la sombra se parte?
¿Somos acaso reflejos de un río,
corrientes que fluyen sin rumbo ni estío?

En la danza del tiempo, todo es quimera,
un instante de luz que el viento libera.
El mundo nos viste con velos de anhelo,
y al tocar el suelo, volvemos al cielo.

Un susurro eterno de alas que pasan,
formas que en la bruma se alzan y abrazan.
¿Por qué construir castillos de arena,
si el mar los devuelve a su eterna condena?

La vida es un sueño, y su voz susurra
que somos la brisa, la espuma que turba.
Mas si en la penumbra los sueños se alzan,
¿qué importa el abismo si en ellos descansan?

Soñemos, que al fin, al romper el día,
el alma despierta, pero… ¿sería?
Si todo es un sueño, y los sueños son,
¿dónde está el límite entre el ser y el sol?

Así, en el vaivén de la ilusión y lo eterno,
la vida se escribe en un lienzo incierto.
Somos estrellas que cruzan el velo,
caminos que danzan entre tierra y cielo.

Y si al despertar, el sueño se apaga,
¿qué queda del alma que busca y que vaga?
Quizá solo el eco, quizá la canción:
que la vida es un sueño, y los sueños, sueños son.


  1. William Shakespeare – “Sueño de una noche de verano”

(Fragmento del monólogo de Puck, Acto V, Escena I)

“If we shadows have offended,
Think but this, and all is mended,
That you have but slumbered here
While these visions did appear.
And this weak and idle theme,
No more yielding but a dream,
Gentles, do not reprehend:
If you pardon, we will mend.
And, as I am an honest Puck,
If we have unearned luck
Now to ‘scape the serpent’s tongue,
We will make amends ere long;
Else the Puck a liar call:
So, good night unto you all.
Give me your hands, if we be friends,
And Robin shall restore amends.”

(Traducción al español):

*”Si estas sombras os ofendieron,
pensad esto y todo estará resuelto:
que no ha sido más que un sueño,
mientras estas visiones aparecieron.
Y este tema débil y banal,
no es más que un simple sueño fugaz.
Damas y caballeros, no nos reprendáis:
si nos perdonáis, lo arreglaremos.

Y como soy un honesto Puck,
si tenemos suerte inmerecida
de escapar de la lengua de la serpiente,
pronto haremos las paces.
Si no, llamadme mentiroso.
Así que buenas noches a todos.
Aplaudid si somos amigos,
y Robin enmendará el final.”*


  1. Pedro Calderón de la Barca – “La vida es sueño”

(Fragmento del monólogo de Segismundo, Jornada II)

*”Es verdad; pues reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe,
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!).
¿Que hay quien intente reinar,
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

“Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.”


Reflexión de la columna

Los tres poemas convergen en un mismo espejo: el misterio de la existencia. En “Sueño que despierta”, los versos se preguntan por el límite entre la vida y los sueños, dibujando un puente entre la fugacidad y la trascendencia. Shakespeare, con su característico tono teatral, nos invita a considerar la vida como un escenario efímero, donde las sombras y los ecos de los sueños nos envuelven en una danza de ilusiones. Finalmente, Calderón de la Barca nos ofrece una meditación profunda, casi existencial, sobre la irrealidad de la vida misma y la certeza de que todo, incluso lo más grandioso, se desvanece como un sueño al amanecer.

Cada uno de estos textos, en su estilo y contexto, nos recuerda que somos navegantes en un río de imágenes, donde lo tangible y lo onírico se entrelazan. La vida se vive, pero también se sueña; y en ese misterio reside su poder.

“En el umbral del sueño y la vigilia, encontramos lo que somos: reflejos de una eternidad que nunca termina de revelarse.”

Urdiales Zuazubiskar fundación de letras hipnóticas AC © ®

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