Palíndromas

Por el Dr. Arturo Vásquez Urdiales

Adan o nada
Adán no cede con nada
Adán, a donde va, ved, no da nada
Adan y raza, azar y nada
Adán dábale arroz a la zorra, el abad nada
amigo, no gima
Anás usó tu auto, Susana
Anita lava la tina
Atale Demoníaco Caín, o me delata
Atar a la rata
Dábale arroz a la zorra el abad

Hay palabras que avanzan como flechas y se olvidan en el aire.

Y hay otras —muy pocas, muy finas— que caminan y regresan intactas, como si el tiempo no se atreviera a tocarlas.
A esas formas perfectas del lenguaje las llamamos palíndromas.

Un palíndromo es una palabra o frase que puede leerse igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda, sin trampas, sin letras sobrantes, sin concesiones. Es el idioma mirándose al espejo y reconociéndose sin maquillaje.

En la tradición del español, estos son algunos de los palíndromas canónicos, exactos, probados por el paso del tiempo y por la filología severa:

Adán o nada

Adán no cede con nada

Adán, a donde va, ved, no da nada

Adán y raza, azar y nada

Adán dábale arroz a la zorra, el abad nada

Amigo, no gima

Anás usó tu auto, Susana

Anita lava la tina

Atar a la rata

Atale, demoníaco Caín, o me delata

Dábale arroz a la zorra el abad

Aquí no hay aproximaciones: hay simetría absoluta. Cada letra sabe dónde empieza y dónde termina.


Palíndromas perfectos en la vida cotidiana

También en lo mínimo, en lo diario, sobreviven estas joyas cerradas sobre sí mismas:

Oso

Somos

Radar

Reconocer

Neuquén

Palabras breves, limpias, sin alarde. Como la vida cuando es honesta: no necesita exceso para ser verdadera.


Una explicación sencilla

El palíndromo no busca avanzar; busca equilibrarse.
Es lenguaje que no huye del pasado ni se obsesiona con el futuro. Vive en un presente reversible.

En una época donde todo corre, el palíndromo se queda.
En un mundo donde todo se gasta, el palíndromo permanece.

Por eso hipnotiza: porque nos recuerda que no todo sentido está en ir hacia adelante. A veces, comprender es volver.


Poema político del mundo (solo con palíndromas perfectos)

Adán o nada.
Somos.
Reconocer.

Adán no cede con nada.
Radar.

Somos o no somos.
Adán y raza, azar y nada.

La política global se mira al espejo
y lee lo mismo de ida que de vuelta.

Promete cambio,
pero repite la frase.

Adán o nada.

Y el mundo —como el palíndromo—
nos devuelve exactamente
lo que escribimos en él.

Muy buenos días, feliz lunes y feliz semana.

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Dr. Arturo David Vásquez Urdiales
Arturo David Vásquez Urdiales Zuazubiskar es notario público, abogado y escritor oaxaqueño. Fundador de la serie Apunte diario sobre letras Hipnóticas y autor de obras como Los siete ojos del gato negro y La piedra del tiempo, su estilo mezcla historia, mística, crítica social y visión futurista. Con más de 35 años de trayectoria jurídica, ha sido Consejero Jurídico del Estado de Oaxaca y hoy encabeza la Notaría Pública número 100. Su escritura explora los umbrales entre lo real y lo invisible. También es creador del idioma universal Zawki y promotor de la Fundación de Letras Hipnóticas AC.

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