Apunte diario sobre letras hipnóticas

Por Arturo Vásquez Urdiales

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En el umbral entre el mundo visible y las regiones transparentes donde el pensamiento deja de ser propiedad individual y se convierte en eco cósmico, surge un libro como un susurro: El Doble, de Jacobo Grinberg. Séptimo volumen de su serie sobre los chamanes de México, este tratado no es sólo un testimonio antropológico, sino una apertura dimensional, una grieta luminosa entre lo que somos y lo que podríamos recordar haber sido.

El lector que se atreva a ingresar a estas páginas debe dejar la razón en la puerta, como quien se despoja de sus ropas antes de entrar al río sagrado. Porque aquí no se trata de observar: se trata de ver. De permitir que los mundos posibles emerjan desde las grietas de la percepción domesticada.

Grinberg, ese científico visionario que caminó al filo entre la psicología y el misticismo, nos conduce al corazón de una revelación antigua y sutil: todos tenemos un doble, una réplica vibracional, una conciencia gemela que habita planos distintos. No es una copia: es la totalidad que nos contiene cuando la identidad se diluye. Es, quizás, lo que los nahuales antiguos conocían como tonal y nagual, pero también lo que la física cuántica empieza a intuir como estados superpuestos de ser.

El doble es nuestro otro yo, pero no el contrario ni el opuesto, sino el simultáneo. A veces nos sueña. A veces nos guía. A veces, simplemente nos observa, aguardando que le reconozcamos.

Grinberg narra cómo los chamanes —en especial doña Pachita, esa mística mujer cirujana del espíritu— hablaban del doble como de un compañero de viaje silencioso. No un delirio, sino una realidad operativa, concreta en su etericidad. Mediante prácticas complejas, meditaciones profundas y estados alterados de conciencia, el doble puede ser sentido, percibido, invocado. No es una proyección psicológica: es una entidad energética, viva, móvil, sabia.

Y al leer estos testimonios, uno no puede evitar preguntarse: ¿no será el doble esa voz que a veces nos detiene antes de tomar una decisión apresurada? ¿No será el que nos empuja hacia el arte, hacia la belleza, hacia la muerte?

Grinberg escribe con la urgencia de quien ha visto algo indecible. Sus palabras no describen: convocan. Su escritura es un canto vibrátil, una medicina verbal que nos recuerda que el universo es mente en expansión. Que todo lo que vivimos —el miedo, el dolor, la lucidez, el éxtasis— es una danza entre nuestro cuerpo y nuestro doble.

No estamos solos. Nunca lo hemos estado.

La ciencia racional que lo formó no le bastó. Grinberg fue más allá: cruzó el umbral de la conciencia consensuada, se despojó del ego académico, se internó en las selvas, en los sueños, en los rituales. Lo hizo no como un antropólogo curioso, sino como un buscador auténtico. Y allí, en el fuego del ritual y la penumbra de la verdad chamánica, halló a su doble. Y tal vez fue su doble quien lo llevó al misterio final de su desaparición.

Porque Jacobo Grinberg no murió: se desdobló.

El Doble no es un libro que se lee. Es un portal que se cruza. Una palabra que se vuelve eco en los huesos. Un llamado a despertar la parte de nosotros que ya sabe. Que ya recuerda. Que ya está allá, esperándonos.


URDIALES Zuazubiskar fundación de letras hipnóticas AC quienes le invitamos a compartir esta columna y desarrollar un mundo mejor llenitito de buenos lectores agradezco mucho su atención y que lo pases muy bien y que seas muy feliz©®*

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Dr. Arturo David Vásquez Urdiales
Arturo David Vásquez Urdiales Zuazubiskar es notario público, abogado y escritor oaxaqueño. Fundador de la serie Apunte diario sobre letras Hipnóticas y autor de obras como Los siete ojos del gato negro y La piedra del tiempo, su estilo mezcla historia, mística, crítica social y visión futurista. Con más de 35 años de trayectoria jurídica, ha sido Consejero Jurídico del Estado de Oaxaca y hoy encabeza la Notaría Pública número 100. Su escritura explora los umbrales entre lo real y lo invisible. También es creador del idioma universal Zawki y promotor de la Fundación de Letras Hipnóticas AC.

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